Estrategias de Comunicación:

Mantener el contacto visual, con la persona sorda, en todo momento.
Puedes llamar su atención a través de: leve toque en el hombro, encendiendo o apagando las luces, agitando la mano en su espacio visual o mediante vibración golpeando el suelo o la mesa.
Evitar obstaculizar la visión de los labios poniendo la mano delante o cerca de la boca.
No poner objetos en la boca cuando estés hablando con la persona sorda.
Vocaliza de forma clara sin exagerar y usando frases sencillas o cortas.
No es necesario gritar ni hacer gestos exagerados.
Cuando dos personas sordas estén hablando, no interrumpir su espacio visual pasando por en medio.
En una conversación en grupo, siempre respetar los turnos y ponerse en círculo para mantener el contacto visual.
Tener en cuenta que una persona sorda no puede comunicarse y hacer otra cosa al mismo tiempo.
Si la persona sorda es usuaria de Lengua de Signos, puedes contar con la presencia de un Intérprete de LSE.
Cuando la persona sorda no es usuaria de Lengua de Signos ni de lectura labial: en determinados casos, podrá comunicarse con él/ella a través de la escritura, con mensajes sencillos y claros.

COMUNIDAD Y CULTURA

La Comunidad Sorda conforma una minoría lingüística y sociocultural y la Lengua de Signos es el elemento de cohesión en este grupo. Está integrada por individuos de cualquier condición personal y social, por lo que se trata de una comunidad muy heterogénea.
Es la Lengua de Signos el resultado de una adaptación a una limitación sensorial, que ha desarrollado estrategias alternativas a través de una modalidad visual de comunicación.
La toma de conciencia de la Comunidad Sorda, surge a partir de los años 70, tras diversos estudios e investigaciones que corroboran la existencia de dicha lengua y cultura. Algunos aspectos de su identidad son:
    •    CULTURA VISUAL
la Comunidad Sorda no se define por un espacio geográfico determinado sino por una experiencia vital común, basada en una experiencia en mayor o menor medida de carácter visual.

    •    VALORES
la Lengua de Signos y manifestaciones artísticas de las personas Sordas permanecen entre los diversos valores atemporales de esta comunidad.

    •    HISTORIA, TRADICIONES, COSTUMBRES Y PRODUCCIONES CULTURALES
siempre con su propia lengua como referente, en los últimos años se está beneficiando por el uso de las nuevas tecnologías.
Las personas sordas, en su actuación cotidiana, han tenido en cuenta que su realidad es compleja, ya que en ellas se conjugan, de un lado, unas características biológicas diferentes de las de la mayoría, que entran en la definición de discapacidad, y de otro, unas características que las asimilan a una comunidad lingüística minoritaria. Por eso, al tiempo que participan activamente en los organismos de la discapacidad, en la línea del modelo social de la discapacidad que pone el acento en la necesidad de transformar la realidad social, eliminar la discriminación, fomentar la igualdad de oportunidades y la plena participación en la vida social y política, paralelamente defienden su pertenencia a una minoría sociolingüística con una identidad cultural propia.

Este colectivo, estigmatizado durante mucho tiempo, ha resistido la marginación creando redes asociativas y es en la actualidad una comunidad viva, estructurada, aglutinada alrededor de sus asociaciones y centros de servicios, orgullosa de sus lenguas de signos, capaz, desde su experiencia y su profesionalización, de aportar soluciones para vivir en igualdad de derechos con los oyentes dentro de la sociedad y para que las nuevas generaciones de personas sordas encuentren un entorno sin trabas sociales: sin barreras de comunicación y con un sistema educativo bilingüe que les permita acceder plenamente a todas las etapas educativas y adquirir la formación adecuada para optar a puestos de trabajo cualificados y participar plenamente en todas las actividades de la vida social y política.

La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad reconoce que: “Las personas con discapacidad tendrán derecho, en igualdad de condiciones con las demás, al reconocimiento y el apoyo de su identidad cultural y lingüística específica, incluidas las lenguas de señas y la cultura de los sordos” (Art. 30.4).

LEY 27/2007 QUE RECONOCE LAS LSE

El 23 de octubre de 2007, se aprueba la ley 27/2007 por la que se reconocen las lenguas de signos españolas y se regulan los medios de apoyo a la comunicación oral de las personas sordas, con discapacidad auditiva y sordociegas. Esta ley, histórica para nuestro movimiento asociativo, fue aprobada por unanimidad de ambas cámaras legislativas.

Nuestro país ratificó en mayo de 2008 la convención de la ONU sobre los derechos de las personas con discapacidad, que insta a los estados a proteger y respetar sus respectivas lenguas de signos.

Folleto Sobre la Ley 27-2007

Reconocimiento del 14 de Junio como Día Nacional de las LSE

Ver Vídeo >>


ENLACES DE INTERÉS:

- http://www.svisual.org/

- http://www.mihijosordo.org/

- http://www.112rm.com/dgsce/accesibilidad/info.php

Estrategias de Comunicación:

Mantener el contacto visual, con la persona sorda, en todo momento.
Puedes llamar su atención a través de: leve toque en el hombro, encendiendo o apagando las luces, agitando la mano en su espacio visual o mediante vibración golpeando el suelo o la mesa.
Evitar obstaculizar la visión de los labios poniendo la mano delante o cerca de la boca.
No poner objetos en la boca cuando estés hablando con la persona sorda.
Vocaliza de forma clara sin exagerar y usando frases sencillas o cortas.
No es necesario gritar ni hacer gestos exagerados.
Cuando dos personas sordas estén hablando, no interrumpir su espacio visual pasando por en medio.
En una conversación en grupo, siempre respetar los turnos y ponerse en círculo para mantener el contacto visual.
Tener en cuenta que una persona sorda no puede comunicarse y hacer otra cosa al mismo tiempo.
Si la persona sorda es usuaria de Lengua de Signos, puedes contar con la presencia de un Intérprete de LSE.
Cuando la persona sorda no es usuaria de Lengua de Signos ni de lectura labial: en determinados casos, podrá comunicarse con él/ella a través de la escritura, con mensajes sencillos y claros.

COMUNIDAD Y CULTURA

La Comunidad Sorda conforma una minoría lingüística y sociocultural y la Lengua de Signos es el elemento de cohesión en este grupo. Está integrada por individuos de cualquier condición personal y social, por lo que se trata de una comunidad muy heterogénea.
Es la Lengua de Signos el resultado de una adaptación a una limitación sensorial, que ha desarrollado estrategias alternativas a través de una modalidad visual de comunicación.
La toma de conciencia de la Comunidad Sorda, surge a partir de los años 70, tras diversos estudios e investigaciones que corroboran la existencia de dicha lengua y cultura. Algunos aspectos de su identidad son:
    •    CULTURA VISUAL
la Comunidad Sorda no se define por un espacio geográfico determinado sino por una experiencia vital común, basada en una experiencia en mayor o menor medida de carácter visual.

    •    VALORES
la Lengua de Signos y manifestaciones artísticas de las personas Sordas permanecen entre los diversos valores atemporales de esta comunidad.

    •    HISTORIA, TRADICIONES, COSTUMBRES Y PRODUCCIONES CULTURALES
siempre con su propia lengua como referente, en los últimos años se está beneficiando por el uso de las nuevas tecnologías.
Las personas sordas, en su actuación cotidiana, han tenido en cuenta que su realidad es compleja, ya que en ellas se conjugan, de un lado, unas características biológicas diferentes de las de la mayoría, que entran en la definición de discapacidad, y de otro, unas características que las asimilan a una comunidad lingüística minoritaria. Por eso, al tiempo que participan activamente en los organismos de la discapacidad, en la línea del modelo social de la discapacidad que pone el acento en la necesidad de transformar la realidad social, eliminar la discriminación, fomentar la igualdad de oportunidades y la plena participación en la vida social y política, paralelamente defienden su pertenencia a una minoría sociolingüística con una identidad cultural propia.

Este colectivo, estigmatizado durante mucho tiempo, ha resistido la marginación creando redes asociativas y es en la actualidad una comunidad viva, estructurada, aglutinada alrededor de sus asociaciones y centros de servicios, orgullosa de sus lenguas de signos, capaz, desde su experiencia y su profesionalización, de aportar soluciones para vivir en igualdad de derechos con los oyentes dentro de la sociedad y para que las nuevas generaciones de personas sordas encuentren un entorno sin trabas sociales: sin barreras de comunicación y con un sistema educativo bilingüe que les permita acceder plenamente a todas las etapas educativas y adquirir la formación adecuada para optar a puestos de trabajo cualificados y participar plenamente en todas las actividades de la vida social y política.

La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad reconoce que: “Las personas con discapacidad tendrán derecho, en igualdad de condiciones con las demás, al reconocimiento y el apoyo de su identidad cultural y lingüística específica, incluidas las lenguas de señas y la cultura de los sordos” (Art. 30.4).

El 23 de octubre de 2007, se aprueba la ley 27/2007 por la que se reconocen las lenguas de signos españolas y se regulan los medios de apoyo a la comunicación oral de las personas sordas, con discapacidad auditiva y sordociegas. Esta ley, histórica para nuestro movimiento asociativo, fue aprobada por unanimidad de ambas cámaras legislativas.

Nuestro país ratificó en mayo de 2008 la convención de la ONU sobre los derechos de las personas con discapacidad, que insta a los estados a proteger y respetar sus respectivas lenguas de signos.

  Click to listen highlighted text! Estrategias de Comunicación: Mantener el contacto visual, con la persona sorda, en todo momento.Puedes llamar su atención a través de: leve toque en el hombro, encendiendo o apagando las luces, agitando la mano en su espacio visual o mediante vibración golpeando el suelo o la mesa.Evitar obstaculizar la visión de los labios poniendo la mano delante o cerca de la boca.No poner objetos en la boca cuando estés hablando con la persona sorda.Vocaliza de forma clara sin exagerar y usando frases sencillas o cortas.No es necesario gritar ni hacer gestos exagerados.Cuando dos personas sordas estén hablando, no interrumpir su espacio visual pasando por en medio.En una conversación en grupo, siempre respetar los turnos y ponerse en círculo para mantener el contacto visual.Tener en cuenta que una persona sorda no puede comunicarse y hacer otra cosa al mismo tiempo.Si la persona sorda es usuaria de Lengua de Signos, puedes contar con la presencia de un Intérprete de LSE.Cuando la persona sorda no es usuaria de Lengua de Signos ni de lectura labial: en determinados casos, podrá comunicarse con él/ella a través de la escritura, con mensajes sencillos y claros. COMUNIDAD Y CULTURA La Comunidad Sorda conforma una minoría lingüística y sociocultural y la Lengua de Signos es el elemento de cohesión en este grupo. Está integrada por individuos de cualquier condición personal y social, por lo que se trata de una comunidad muy heterogénea.Es la Lengua de Signos el resultado de una adaptación a una limitación sensorial, que ha desarrollado estrategias alternativas a través de una modalidad visual de comunicación.La toma de conciencia de la Comunidad Sorda, surge a partir de los años 70, tras diversos estudios e investigaciones que corroboran la existencia de dicha lengua y cultura. Algunos aspectos de su identidad son:    •    CULTURA VISUALla Comunidad Sorda no se define por un espacio geográfico determinado sino por una experiencia vital común, basada en una experiencia en mayor o menor medida de carácter visual.    •    VALORESla Lengua de Signos y manifestaciones artísticas de las personas Sordas permanecen entre los diversos valores atemporales de esta comunidad.    •    HISTORIA, TRADICIONES, COSTUMBRES Y PRODUCCIONES CULTURALESsiempre con su propia lengua como referente, en los últimos años se está beneficiando por el uso de las nuevas tecnologías.Las personas sordas, en su actuación cotidiana, han tenido en cuenta que su realidad es compleja, ya que en ellas se conjugan, de un lado, unas características biológicas diferentes de las de la mayoría, que entran en la definición de discapacidad, y de otro, unas características que las asimilan a una comunidad lingüística minoritaria. Por eso, al tiempo que participan activamente en los organismos de la discapacidad, en la línea del modelo social de la discapacidad que pone el acento en la necesidad de transformar la realidad social, eliminar la discriminación, fomentar la igualdad de oportunidades y la plena participación en la vida social y política, paralelamente defienden su pertenencia a una minoría sociolingüística con una identidad cultural propia.Este colectivo, estigmatizado durante mucho tiempo, ha resistido la marginación creando redes asociativas y es en la actualidad una comunidad viva, estructurada, aglutinada alrededor de sus asociaciones y centros de servicios, orgullosa de sus lenguas de signos, capaz, desde su experiencia y su profesionalización, de aportar soluciones para vivir en igualdad de derechos con los oyentes dentro de la sociedad y para que las nuevas generaciones de personas sordas encuentren un entorno sin trabas sociales: sin barreras de comunicación y con un sistema educativo bilingüe que les permita acceder plenamente a todas las etapas educativas y adquirir la formación adecuada para optar a puestos de trabajo cualificados y participar plenamente en todas las actividades de la vida social y política.La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad reconoce que: “Las personas con discapacidad tendrán derecho, en igualdad de condiciones con las demás, al reconocimiento y el apoyo de su identidad cultural y lingüística específica, incluidas las lenguas de señas y la cultura de los sordos” (Art. 30.4). El 23 de octubre de 2007, se aprueba la ley 27/2007 por la que se reconocen las lenguas de signos españolas y se regulan los medios de apoyo a la comunicación oral de las personas sordas, con discapacidad auditiva y sordociegas. Esta ley, histórica para nuestro movimiento asociativo, fue aprobada por unanimidad de ambas cámaras legislativas.Nuestro país ratificó en mayo de 2008 la convención de la ONU sobre los derechos de las personas con discapacidad, que insta a los estados a proteger y respetar sus respectivas lenguas de signos. Powered By GSpeech